Regalo #2:
Regalo #3:
Regalo #4:
Regalo #5:
Regalo #6: Un año antes de mi nacimiento... la ceremonia iniciose

(Publicada en Excélsior)
¿Te has preguntado si esos señores con los que has vivido durante tanto tiempo son en verdad tus padres? Está bien, quizá no tienes dudas al respecto, debido al parecido físico que hay entre ellos y tú. Pero dime, ¿qué sabes de los orígenes de tu familia?, ¿qué acerca de tus apellidos?, ¿de dónde son oriundos tu ancestros?, ¿y esos vuelcos en el corazón que sientes cada vez que oyes o ves algo con lo que aparentemente no tienes vínculo alguno, con aquello que te resulta familiar y distante a la vez?
Tuvieron que transcurrir aproximadamente 15 años desde su nacimiento para que Lea comenzara a formularse estas preguntas, aun cuando sus ojos rasgados, cabello negro y baja estatura contrastan radicalmente con el aspecto físico de los alemanes Jost y Hanne, sus padres adoptivos. Ocurre que a Lea le bastó la historia que ellos le contaron sobre la muerte de sus progenitores. Además, ¿para qué buscarle tres pies al gato?, si familia es quien te da un hogar, quien te acoge.
No obstante, esa cómoda falta de detalles en la información comenzó a correr riesgo cuando Luca, el joven reportero que cubre la fuente cultural para el periódico escolar, fue sustituido temporalmente por la adolescente de los ojos rasgados (encima, la chamaca es una periodista en ciernes, siempre con las preguntas en ristre). Total que una exposición de réplicas de los soldados de terracota detonó la gran aventura de la vida de Lea en busca de sus raíces en China, empresa con el riesgo de “una gran desilusión, que es el precio de la verdad”.
El enigma asiático, de la escritora alemana Carolin Philipps, es una buena opción para incluir en la carta a los Reyes Magos. No se trata únicamente de un encuentro con una parte de la cultura e historia de China (el texto incluye acciones que
Cabe mencionar que este título, vacunado de finales predecibles y desmerecedores, fue incluido en la lista de recomendaciones del jurado del Premio Lese-Ossi (Alemania) de literatura juvenil en 2005 y pertenece a la colección A través del Espejo.


Un vistazo al pasado para darle una vuelta de tuerca a tu historia, a fin de mostrar otra cara de los personajes. Recurso literario que en la mejor (y peor, psicológicamente hablando, debido a su trastorno bipolar) época de Virginia Woolf resultó novedoso (vanguardista): ir de atrás para adelante o dando saltos en el tiempo. Recurso apasionante cuando de explicar los orígenes de mentes perversas se trata… de advenedizos geniales en busca de dinero, reconocimiento y poder… a costa de todo y de todos, bueno, casi.
Ugo (así, sin “h”) Conti. Ugo Conti literalmente es un hijo de puta y no un príncipe italiano (¡Sócrates!, diría Macario Schettino, según el maestro Hugo Martínez Téllez, éste sí con “h”); se trata de un trepador que encuentra en
Por el Océano Pacífico, rumbo a Estados Unidos, al lado de su novia-víctima Liz Avrell (viuda de un pionero gringo en la creación de supermercados, o sea, millonarios), hace una escala en Acapulco, donde la crema y nata le organiza una fiesta en su honor. Ahí aprende que
Pero Ugo ni es tan profesional como cree serlo en su actividad —vieja igual que la nobleza misma— ni se llama Ugo —en realidad es tocayo de Mózart—. Ah, y no siempre fue un culero. De niño era otro pedo.
Para mañana habré terminado de leer Casi el paraíso, la historia de Ugo-Amadeo. Ya les contaré en qué termina. El autor es Luis Spota. Por cierto, hablando de hijos de puta, en alguna ocasión Salvador Novo le hizo un epigrama punzocortante a don Guicho, que va más o menos así: Luis Spota lleva en el apellido paterno la actividad materna. Ello lo oí de voz de Hugo, pero Gutiérrez Vega.
(Continuará)



