domingo, 2 de septiembre de 2007

Todo sea por el rock and roll

Que Felipe Calderón únicamente entregara el texto de su Informe y postergara el show no evitó el desmadre en el periódico. El sábado fue irreconocible: en la redacción estuvieron quienes normalmente descansan los fines de semana, es decir, los jefes; cambiaron los Frentes Políticos... ¡a las 02:00 am!, por lo tanto, el cierre total de la edición ocurrió media hora después; las opiniones de los analistas de Excélsior fueron una labor extra; la desvelada del día anterior hizo mella y, para acabarla de chingar, "Z" sólo me llamó para dar lata.

Necesito un baño de sal y arena —sin duda—, antes de volverme un sobrado avejentado.

No obstante, aún tengo pilas, las suficientes para aguantar las clases, la chamba y el largo y sinuoso camino de la tesis. "Serenidad y paciencia", recomienda Kalimán, el hombre increíble. Sólo faltan tres meses para aplastarme en El gran sofá, el famoso muro del malecón, solamente tres meses.



Verdad es que, aun cuando aparento andar con los nervios a flor de piel, estoy viviendo una buena temporada.

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